Con mayor o menor fuerza es claro que el tema de la crisis alimentaria en el mundo está ya sobre la mesa. ¿Hacia dónde? ¿Con qué pretensiones? Bueno, ahí ya las cosas no son tan evidentes.
Lo cierto es que el hambre, lejos de solucionarse, incrementa. Sucede con ella lo mismo que con todos los propósitos declarados alegremente por los gobiernos que suscribieron las llamadas metas del milenio: no sólo no nos acercamos a las metas, nos distanciamos más de ellas.
Como sea, creo que de lo que se trata es de pensarnos el tema y no permanecer indiferentes.
La crisis de los mercados financieros infecta a los mercados alimentarios, de Elmar Altvater
Las raíces estructurales del hambre, las crisis alimentarias y los desórdenes, de James Petras
El FMI y el hambre, de Serge Halimi